Reflexión sobre “La cámara lucida de Ronald Barthes”
Cuando se tiene una fotografía
enfrente, su interpretación dependerá del momento y el estado entre otros
factores en los que se encuentre el espectador. Al igual intervendrán las vivencias
sentimentales de quien esta viendo la foto, así como el detenimiento con el que
observe la misma. No será lo mismo ver una foto de re-ojo a verla con calma,
verla detalladamente.
Una fotografía no necesita ser “profesional”
para que sea “buena”, sino se vera “buena” dependiendo de sus experiencias,
saberes entre otros, del espectador. Esto interviene en decir si la foto es “buena” o “mala”,
por lo mismo no es predecible como reaccionaran los demás ante la misma, el autor puede formar un criterio sobre esta por las circunstancias que ha vivido.
Para que una fotografía le
atraiga debe de “transmitirle” o provocarle alguna sensación ya sea emocional o
física, algún recuerdo.
La fotografía no se puede decir si es buena o mala,
sino que se considera "buena" por el contexto, recuerdo, etc. que tengan los espectadores. Su interpretación intervendrá con algo que a ellos
les cause algún sentimiento, viviencia entre otros factores. La fotografía al igual que muchas más
cosas se resume a lo subjetivo.
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